miércoles, 15 de noviembre de 2017

FEZ

Como cada año por estas fechas, la Olga, la Mercedes, el Estanis y el que esto firma, pegamos un saltito para cruzar el estrecho. Esta vez, en un vuelo hacia el reino vecino de Marruecos y con la ciudad de Fez como destino. Quiso la casualidad que fuese este el vuelo inaugural de la compañía RyanAir entre Sevilla y Fez. Al llegar al aeropuerto, nos tenían preparado un "bautismo" con agua. El avión pasó por debajo de un arco de agua formado por dos chorros procedentes del sendos coches de bomberos situados a ambos lados de la pista. Estuvo simpático.
En Fez nos encontramos con el típico batiburrillo callejero de cualquier medina marroquí, pero en esta ocasión, elevado a la enésima potencia. No en balde ostenta el título de mayor medina del mundo. Son miles de estrechas callejuelas agrupadas en un caótico conjunto de varios kilómetros. Imposible de recorrer con algún sentido, te dejas llevar por donde puedas con el claro pero incierto propósito de no perderte. Los marroquíes, tan amables y hospitalarios como siempre.
Espero que las fotos valgan como documento para que os podáis hacer una idea.