viernes, 3 de abril de 2009

LAST TRAIN TO LONDON

Tres días cortos en Londres no dan para mucho, pero sí lo suficiente como para decir que la ciudad no me ofreció a la vista nada en especial. ¿Picadilly Circus? No es más que una plaza (más fea que cualquiera de Sevilla) con dos o tres televisores enormes colgados en las fachadas. ¿Candem Town? El Charco de la Pava para snobs y hippys de visa. El BigBen (ese nombre designa a la campana más grande que está dentro de la torre, no al reloj) y la abadía de Westminster, el jardín de Hide Park y el metro son de lo mejor que vimos en todo el viaje. El resto fue sencillamente más de lo mismo, salvo contadas excepciones. Tampoco los londinenses son unos cascabeles que digamos. Aún así, me traje cerca de quinientas fotos de las que he seleccionado las que estás viendo ahora. Espero que al menos te gusten.
PDtita: En la foto del escaparate, poned atención a lo que sirven (debajo de "IBÉRICO")
PDtita2: “Moraleja: Si puedes evitar volar con RyanAir, hazlo